miércoles, 1 de febrero de 2012

CAMBIOS DEL CEREBRO (ensayo en neurociencia)


 Dr. Humberto Molina Abecia
Exprofesor emérito. UMSA
Ex Jefe de Servicio de Neurología y Neurocirugía. HMI. CNS.

El cerebro puede cambiar a lo largo del tiempo de tres maneras. Las dos primeras son una realidad, la tercera a la que nos enrumbamos sin pausa ni descanso, pudiera cambiar su naturaleza y matar su alma. Se encuentre oculta en el corazón como creían en el Antiguo Egipto y posteriormente confirmara Aristóteles “con su corazón en la mano” o en el cerebro, como lo atisbó el revolucionario Thomas Willis en el siglo XVII, dos siglos antes que Darwin formulara su teoría de la evolución, teoría en la que fueron fundamentales las herramientas que dejó Willis. Sea como fuere, lo cierto es que, las enfermedades del alma se curan con fármacos que actúan en el cerebro, aumentando la serotonina, disminuyendo la dopamina, etc. ¿Esto significará que el alma habita en el cerebro y no en el corazón? La respuesta no es motivo de este artículo.
En primer lugar, el cerebro puede cambiar por la influencia  del  entorno, el ambiente puede modificar el desarrollo del cerebro, sometiéndolo a cambios muy rápidos hasta en el curso de una generación. Una mejor nutrición, educación obligatoria y estandarizada, en suma una mejor calidad de vida sumada a la tecnología de la información, generan estos cambios que se reflejan en todas las áreas de su competencia. Por ejemplo, en el aumento consistente del coeficiente intelectual en las personas nacidas en las últimas décadas (efecto Flynn).
En segundo lugar, el cerebro puede cambiar por la evolución biológica, en este caso, se requieren muchas generaciones para llegar a provocar cambios, relacionados con su estructura y con los códigos que el cerebro ha ido adquiriendo a los largo de su historia evolutiva y genética. Entre otros, dos genes participan  en el desarrollo del cerebro, la Microcefalina y ASPM, su ausencia causa graves cambios en el tamaño y la estructura del cerebro (para que se expresen han debido transcurrir miles de años).
Superada la centenaria discusión sobre si sólo es el ambiente o si sólo es la naturaleza la responsable de estos cambios, hoy podemos afirmar que por ejemplo, la inteligencia está determinada por la interacción entre  genes y entorno, y viceversa. Una vez que el entorno satisface un nivel adecuado, una calidad elevada, ningún esfuerzo adicional incrementará la inteligencia de un niño por encima del límite natural impuesto por los genes.
Los seres humanos son animales culturales por naturaleza, lo que significa que puede aprender de la experiencia y transmitir sus conocimientos a sus descendientes por vías no genéticas. Sin embargo, el fortalecimiento (mejoría) del entorno tiene un umbral, del que no puede librarse.
Pero cómo funciona el cerebro, para qué le sirven sus cambios. Los procedimientos de diagnóstico que se usan actualmente, demuestran que hasta tareas sencillas bastan para producir actividad irregular en todo el cerebro. Sin embargo, la activación de algunos sistemas tiene mayor intensidad que otros, relacionada con el tipo de actividad que se está realizando. Hay áreas cerebrales que son más o menos elocuentes. Sin embargo, las funciones cerebrales son posibles por la interconexión en serie y en paralelo de varias regiones del cerebro, cada una de las cuales tiene funciones específicas. Como resultado la lesión de un área no necesariamente resulta la pérdida total de la facultad, ésta reaparece parcialmente cuando las partes no lesionadas reorganizan sus conexiones. Esto quiere decir que, el sistema en su conjunto subdivide sus funciones en unidades cada vez más pequeñas. Esto no quiere decir, que no utilicemos, en condiciones normales, todo nuestro cerebro todos los días.  La corriente que postula sin pruebas, que no hay ser humano que sea capaz de usar todo su cerebro y la arraigada creencia de que sólo utilizamos el 10 % es un mito.
 El cerebro produce y refleja  todo cuanto sucede en el mundo humano. Todo es creado y procesado por el cerebro. Gracias a sus operaciones de procesamientos elementales a través de alrededor de cien mil millones de neuronas, con vasto complejo electroquímico y un número desconocido de sinapsis que le  permite darse ciertos lujos y seguir algunos atajos, como el de no decir toda la verdad, las mentiras del cerebro sirven a los intereses del hombre; la mayor parte del tiempo, el cerebro dice lo que se necesita saber. Todo esto tiene que ver con los códigos generados en una larga evolución que ha dado continuidad estable a nuestra especie.
Sus productos más emblemáticos, la religión y el arte,   definen nuestros valores más elevados. La religión es un poderoso instrumento de cohesión social dentro del grupo. Dos capacidades del cerebro son importantes en la formación y transmisión de las creencias religiosas: la búsqueda de causas y efectos y el razonamiento social y ético, capacidades que están grandemente desarrolladas en el cerebro de los humanos. De la misma manera, el arte tiene valor biológico, puesto que el hombre es un ser biológico, el arte es un nivel que le ayuda al hombre a dar sentido a su existencia, más allá de las funciones emocionales básicas (alimentación, procreación) inherentes a su vida. Esto quiere decir (quiero decir) que religión y arte son sucesos que ocurren en el cerebro.
Producidos los cambios del cerebro, hay métodos que pueden volverlo aún más eficiente.
En esta línea lo que debe interesarle al neurólogo de ésta época, es la alfabetización mental (cerebral), que significa comprender el alfabeto del cerebro en su constitución biológica y en su actividad, especialmente la estructura, la memoria, el aprendizaje, la creatividad. Por ejemplo, Leonardo da Vinci, ideó una fórmula de cuatro vertientes, para el cultivo de un cerebro mentalmente alfabetizado y que funcione a pleno rendimiento (en su tiempo): 1. Estudiar la ciencia del arte. 2. Estudiar el arte de la ciencia. 3. cultivar los sentidos, en especial el de aprender a ver. 4. Comprender que todas las cosas se interconectan (en el cerebro).
Entre otros, un ejemplo actual de educación o alfabetización mental, podría ser la utilización de mapas mentales. Técnica gráfica que ofrece una llave para acceder al potencial del cerebro, mejorando el aprendizaje y la claridad de pensamiento, sus características son cuatro. 1. El tema motivo de atención debe cuajar en una clara imagen central (se parece al objetivo). 2. Los principales temas se irradian (se ramifican) de la imagen central. 3. Las ramas comprenden una imagen clave impresa sobre una línea asociada. Los puntos de menor importancia también están representados como ramas adheridas a las ramas de nivel superior. 4. Las ramas forman una estructura nodal conectada (un árbol: con tronco, ramas gruesas, ramas delgadas, formando un todo). Se trata de un ordenamiento que aumenta la eficiencia, permite el paso de un pensamiento unidireccional a un pensamiento irradiante multidimensional. Por ejemplo, una aplicación práctica: Lesión de neurona motora superior (imagen central, el tronco). Las ramificaciones primarias: déficit motor, hiperreflexia miotática, hiporreflexia superficial, reflejos patológicos. Ramificaciones secundarias: dificultad en la marcha, sincinesias, etc.  Todo en una estructura nodal conectada y priorizada.
La tercera manera de cambiar el cerebro,   está en el campo de una razonable posibilidad futura.
La amenaza de la  biotecnología contemporánea estriba en la posibilidad que altere la naturaleza humana y por consiguiente nos conduzca a un estadio “posthumano” de la historia, al “fin del hombre ”.
La biotecnología puede ser un pacto con el diablo o dicho de otra forma, terminar con la naturaleza del hombre (cambiar su cerebro). No se sabe si el hombre, podrá controlar la revolución tecnológica actual, que podría terminar con su naturaleza, con sus funciones cerebrales.
 Lo natural es que el hombre a los cien años este muerto (al margen de pocas excepciones).
- Una mayor esperanza de vida, pero con capacidades mentales reducidas. Ancianos abarrotados que esperan la muerte que nunca llega, con todas la complejidad que eso significaría. Nuevos microbios. Nuevos virus. Nuevos fármacos que causen adicciones o lesiones cerebrales a largo plazo.
- Los avances en la manipulación de las células madre no tiene límites.
- Los poderosos seleccionarán los embriones antes de su implantación para optimizar la naturaleza de sus hijos. Se transferirán genes humanos a animales y también a plantas.
Ese momento el alma (que está en el cerebro humano) habrá muerto, ¿llegará el fin del hombre?, ¿las capacidades del nuevo cerebro serán pothumanas?

Referencias:
Aamodt Sandra, Wang Sam. Entra en tu cerebro. Ediciones B 2008
Fukuyama Francis. El fin del hombre. S Q N. Primera edición 2002
Kandel Eric. Schwartz James. Jessell Thomas. Principios de neuroiencia. Cuarta edición. Mc Graw Hill 2001.
Molina Abecia Humberto. Bioética y biología. Neurociencias 2005; 7: 1-4
Mora francisco. Neurocultura 2007. Alianza Editorial


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